viernes, 16 de septiembre de 2016
MI ALMA TIENE PRISA
Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete…
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír, de sus errores.
Que no se envanezca, con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…
Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…
Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.
_Poema 'Golosinas'_
_Mario de Andrade_
_(Brasil, 1893-1945)_
miércoles, 13 de julio de 2016
LEGADO DE UN PADRE A SU HIJA
1.- Fija tu atención en ti misma; se consciente a cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2.- Termina siempre lo que comenzaste.
3.- Haz lo que estás haciendo, lo mejor posible.
4.- No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5.- Desarrolla tu generosidad sin testigos
6.- Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7.- Ordena lo que has desordenado.
8.- Aprende a recibir y agradece cada don
9.- Para de autodefinirte.
10.- No mientas, ni robes pues al hacerlo te mientes y robas a ti mismo.
11.-Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12.- No desees ser imitado.
13.- Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14.- No ocupes demasiado espacio.
15.- No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16.- Si no la tienes, imita la fe.
17.- No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18.- No te apropies de nada ni de nadie.
19.- Reparte equitativamente.
20.- No seduzcas.
21.- Come y duerme lo estrictamente necesario.
22.- No hables de tus problemas personales.
23.- No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24.- No establezcas amistades inútiles.
25.- No sigas modas.
26.- No te vendas.
27.- Respeta los contratos que has firmado.
28.- Sé puntual.
29.- No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30.- Habla sólo lo necesario.
31.- No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32.- Nunca amenaces.
33.- Cumple tus promesas.
34.- En una discusión, ponte en el lugar del otro.
35.- Admite que alguien te puede superar.
36.-No elimines, transforma.
37.- Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38.- Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39.- Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40.- No actúes por reacción a lo que digan de ti, sea bueno o malo.
41.- Transforma tu orgullo en dignidad.
42.- Transforma tu cólera en creatividad.
43.- Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44.- Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45.- Transforma tu odio en caridad.
46.- No te alabes ni te insultes.
47.- Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48.- No te quejes.
49.- Desarrolla tu imaginación.
50.- No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51.- Paga los servicios que te dan.
52.- No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53.- No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54.- No trates de distinguirte por tu apariencia.
55.- Nunca contradigas, sólo calla.
56.- No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57.- Si ofendes a alguien, pide perdón.
58.- Si lo has ofendido en público, discúlpate en público.
59.- Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60.- No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61.- No conserves objetos inútiles.
62.- No te adornes con ideas ajenas.
53.- No te fotografíes junto a personajes famosos.
64.- No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65.- Nunca te definas por lo que poseas.
66.- Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67.- Acepta que nada es tuyo.
68.- Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69.- Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo un maestro.
70.- No mires con disimulo, mira fijamente.
71.- No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir tu vida.
72.- En el lugar en el que habites, consagra siempre un sitio a los agrado.
73.- Cuando realices un servicio, no resaltes tus esfuerzos.
74.- Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75.- Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76.- No trates de ser todo para tu pareja, admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77.- Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78.- Vive del dinero ganado por ti mismo.
79.- No te jactes de aventuras amorosas.
80.- No te vanaglories de tus debilidades.
81.- Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82.- Obtén para repartir.
2.- Termina siempre lo que comenzaste.
3.- Haz lo que estás haciendo, lo mejor posible.
4.- No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5.- Desarrolla tu generosidad sin testigos
6.- Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7.- Ordena lo que has desordenado.
8.- Aprende a recibir y agradece cada don
9.- Para de autodefinirte.
10.- No mientas, ni robes pues al hacerlo te mientes y robas a ti mismo.
11.-Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12.- No desees ser imitado.
13.- Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14.- No ocupes demasiado espacio.
15.- No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16.- Si no la tienes, imita la fe.
17.- No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18.- No te apropies de nada ni de nadie.
19.- Reparte equitativamente.
20.- No seduzcas.
21.- Come y duerme lo estrictamente necesario.
22.- No hables de tus problemas personales.
23.- No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24.- No establezcas amistades inútiles.
25.- No sigas modas.
26.- No te vendas.
27.- Respeta los contratos que has firmado.
28.- Sé puntual.
29.- No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30.- Habla sólo lo necesario.
31.- No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32.- Nunca amenaces.
33.- Cumple tus promesas.
34.- En una discusión, ponte en el lugar del otro.
35.- Admite que alguien te puede superar.
36.-No elimines, transforma.
37.- Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38.- Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39.- Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40.- No actúes por reacción a lo que digan de ti, sea bueno o malo.
41.- Transforma tu orgullo en dignidad.
42.- Transforma tu cólera en creatividad.
43.- Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44.- Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45.- Transforma tu odio en caridad.
46.- No te alabes ni te insultes.
47.- Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48.- No te quejes.
49.- Desarrolla tu imaginación.
50.- No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51.- Paga los servicios que te dan.
52.- No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53.- No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54.- No trates de distinguirte por tu apariencia.
55.- Nunca contradigas, sólo calla.
56.- No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57.- Si ofendes a alguien, pide perdón.
58.- Si lo has ofendido en público, discúlpate en público.
59.- Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60.- No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61.- No conserves objetos inútiles.
62.- No te adornes con ideas ajenas.
53.- No te fotografíes junto a personajes famosos.
64.- No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65.- Nunca te definas por lo que poseas.
66.- Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67.- Acepta que nada es tuyo.
68.- Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69.- Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo un maestro.
70.- No mires con disimulo, mira fijamente.
71.- No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir tu vida.
72.- En el lugar en el que habites, consagra siempre un sitio a los agrado.
73.- Cuando realices un servicio, no resaltes tus esfuerzos.
74.- Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75.- Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76.- No trates de ser todo para tu pareja, admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77.- Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78.- Vive del dinero ganado por ti mismo.
79.- No te jactes de aventuras amorosas.
80.- No te vanaglories de tus debilidades.
81.- Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82.- Obtén para repartir.
miércoles, 22 de junio de 2016
ODA AL MAESTRO QUE APRENDE
Sólo podemos llamar maestro a quien nunca pierde su condición de alumno porque educar es el oficio de aprender, enseñando.
Un maestro nunca impone lo que sabe, lo pone ante los ojos del alumno para que la llama del interés y del entusiasmo prenda en su alma.
Un maestro conduce a sus alumnos hacia la fuente de su propio conocimiento, les descubre sus pozos interiores y les muestra los veneros de otros a los que pueden acudir cuando los propios se secan.
El maestro enseña a amar lo que aún no se conoce, a respetar y honrar el conocimiento, cierto o no, que hasta el momento asentó nuestras comprensiones y afectos para con el mundo.
La sabiduría de un maestro no niega la del alumno sino que la respeta, la alienta, la fecunda y la libera. No hace por el alumno sino que hace del alumno un maestro de sí mismo, arquitecto del edificio de su vivir que erige sus construcciones cotidianas sobre los sólidos pilares de los valores humanos que más nos ennoblecen y dignifican.
Un maestro cultiva con las semillas de lo que él sabe el conocimiento original y sagrado de sus pupilos y no invita a la repetición sino a la recreación y a la creatividad.
El maestro de corazón despierta al poeta, al amante, al mago, al rey y al guerrero que duermen en los sueños de las almas que, cada día, se sientan ante él en sus pupitres y le miran. Más que ofrecer datos o informaciones prepara espacios y tiempos para las revelaciones, muestra las ideas como latidos de un corazón enamorado de la vida y del mundo y transforma los contenidos en continentes para la belleza.
JOSE MARIA TORO
miércoles, 8 de junio de 2016
ORACION DESDE EL CORAZON
Señor sería justo que me dejases andar a trompicones, alejándome de la buena senda, hasta acabar perdido en el laberinto de mi propia locura.Me lo he ganado a pulso y sin embargo te acercas, inflamado de amor para regalarme tu consejo, y rescatar mi vida de la ruina, e iluminar mis días ahora y siempre.
Me asombra que con tanto ardor busques mi bien y mi gozo y sin apenas comprender te digo , Gracias.
Oh Dios Me inclino reverente ante tu nombre , tus manos me formaron y sostienen, camino, pienso y siento en tu presencia.
Me muevo bajo tu mirada atenta, no dejes que te ofenda, o menosprecie tu gracia,
que a tu voz tiemble mi alma para que puedas extirpar la necedad de mis entrañas.
Señor, no dejes que mi corazón se sienta en casa rodeado de quienes no te honran, viviré entre ellos como un extraño, mis amigos serán los que te teman y con ellos recorreré el camino. Pero a los malos , oh Señor, ten misericordia de sus vidas, ayúdame a llorar por sus pecados y hablarles de tu amor y mantenerme lejos, aun de sus vestidos.
Concédeme el tesoro de tener un amigo según tu corazón y trabajen mi carácter hasta que yo sea el amigo que el necesita.
No permitas que deje de dolerme la herida de mi prójimo, derrama tu colirio en mi retina, para que vea la persona detrás de sus arapos y me conmueva, tu que gustas en llamarte papa del huérfano y abogas por la causa de la viuda , imparteme el fuego de tu pecho, y derrite el egoísmo miserable que impulsa mi huida y me aniquila.
Hazme como tu, cercano y generoso y lejos de cancelar las posibilidades del disfrute, se que habré de recrearme de forma más plena bajo la luz de tu sonrisa.
Auxilio Señor, no permitas que me domine la pereza, que al fin de la jornada , pueda decir , como el Cristo diligente, he acabado la obra que me diste que hiciese.
Que no coma el pan de balde, que el sueño y el recreo me aprovechen, que en todo, tanto cuerpo como en la conciencia, se alimenten y añade tu favor a mis sudores, porque sin el, solo he sudado, pero si coronas con tu sello mi trabajo, sabré algo de lo que sentiste al celebrar el reposo.
Imprime en mi pecho tu odio y tu asco ante toda mentira, oh Dios fiel y verdadero, conduce mi palabra al crisol para que sea como la tuya, dame el coraje de no actuar ni participar en farsa alguna, laborando así bajo el yugo del diablo, mancillando mi espíritu y mi nombre, traicionando a mi prójimo y provocando tu indignación.
Dame el valor de ser honesto ante los hombres y en el cuarto secreto, tanto en el hogar como en la plaza, y si alguna vez me tuerzo concédeme tu azote y tu denuedo para confesar mi locura.
Que diga la verdad Dios mío, para que al verme reconozcan la belleza de tu hijo y el paciente trabajo de tu espíritu y sonrías .
Que ame la verdad , rey mío,para que al recorrer las sendas de la vida, el mundo se convierta en santuario y viva recostándome en tu pecho.
Concédeme tu gracia cuando hable, que sepa edificar al que me escucha, que nunca preste mis labios a lo grosero, a la tontería, a la adulación , el chisme y la irreverencia .
Que al abrir mi boca, no entristezca ni a tu santo espíritu ni a mi prójimo que vive confiado a mi derecha.
Que siempre me enoje aquello que siempre te enoja, pero hazme libre de toda molestia nacida en mi ombligo, estirpa toda idolatría de la que surgen las pataletas y los berrinches , lléname de tu Espíritu, de tal manera que bajo ninguna circunstancia sea arrastrado por la ira ciega y estúpida .
Ayúdame a asumir con alegría , la responsabilidad de instruir y entrenar a mis hijos, que son tuyos, para que vivan con sabiduría y provecho en el mundo, que es tu mundo, mis hijos lo necesitan, aun no pueden caminar solos. El amor que les tengo, lo exige y tu no esperas menos de mi .Líbrame de fallar en esto, oh Dios en esto no, que nunca sea tropiezo para ellos, que nunca les robe el aliento con mi conducta o con mi actitud y mientras laboro acumulando errores y torpeza, corona mis esfuerzos de tal forma que dentro de mil años , cuando el mundo que pisamos sea perfecto , pueda oír la risa de mis hijos en la tierra de Emmanuel.
Gracias Señor por el don de la intimidad sexual, pero no permitas que haga del sexo un manantial del que me sacio, contigo esta el manantial de la vida, a tu derecha hay placer inagotable , en tu presencia hay plenitud de gozo.
Guarda mis ojos y mi mente. Líbrame de perversiones para poder entregarme a mi esposa con alegría siempre, en todo tiempo, constantemente bajo la sombra del omnipotente. Que nuestro lecho refleje la santidad de tu amor y tu entrega
Y que nuestra comunión cara a cara, alimente nuestro deseo de ver tu rostro y justicia. Y conocerte como somos conocidos.
Amen
miércoles, 25 de mayo de 2016
LA MALETA
Un hombre murió, al darse cuenta vio que se acercaba Dios y que llevaba una maleta consigo.
Dios le dijo:
_ Bien hijo es hora de irnos.
El hombre asombrado preguntó:
_ Ya? Tan pronto? Tenía muchos planes....
_ Lo siento pero es el momento de tu partida.
_ Que traes en la maleta? preguntó el hombre y Dios le respondió:
_ ¡Tus pertenencias!...
_ Mis pertenencias?
_ Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero?
Dios le respondió:
_ Eso nunca te perteneció, eran de la tierra.
_ Traes mis recuerdos?
_ Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.
_ Traes mis talentos?
_ Esos no te pertenecieron, eran de las circunstancias.
_ Traes a mis familiares y amigos?
_ Lo siento, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.
_ Traes a mi mujer y a mis hijos?
_ Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón.
_ Traes mi cuerpo?
_ Nunca te perteneció, ese era del polvo.
_ Entonces traes mi alma?
_ No! Esa es mía.
Entonces el hombre lleno de miedo, le arrebató a Dios la maleta y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía...
Con una lágrima de desamparo brotando de sus ojos, el hombre dijo:
_ Nunca tuve nada?
_ Así es, cada uno de los momentos que viviste fueron solo tuyos.
_ La vida es solo un momento... !! Un momento tuyo!!
Por eso, mientras estés a tiempo disfrútala en su totalidad.
_ Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga...
_ Vive el ahora...!
_ Vive tu vida...!
_ No te olvides de SER FELIZ, es lo único que realmente vale la pena!
_ Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, se quedan aquí !
_ NO TE LLEVAS NADA!
lunes, 23 de mayo de 2016
TENGO UN SUEÑO ( MARTIN LUTHER KING, 1963)
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"
domingo, 22 de mayo de 2016
EL NIÑO QUE PUDO HACERLO
Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que para salvarlo la única opción que había era romper la capa que lo cubría.
Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.
Golpeó, golpeó y golpeó hasta que con-siguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.
A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos.
Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.
-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.
Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.
-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.
-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.
-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.
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